Ford vuelve a la F1 después de 22 años: un regreso cargado de historia y pasión
- Xavier Jezabel
- 16 ene
- 2 Min. de lectura
Después de más de dos décadas de ausencia, Ford regresa a la Fórmula 1 con una misión clara: reconectar con sus raíces y demostrar que la innovación y el legado familiar siguen vivos en la pista. La marca estadounidense estará presente en el Gran Premio de Australia 2026, con el objetivo de impulsar su tecnología y mostrar que la experiencia adquirida en las carreras se refleja directamente en sus vehículos de calle.
El regreso no es solo simbólico. Para Ford, la F1 es un laboratorio de alto rendimiento, donde la ingeniería de precisión y la búsqueda constante de la excelencia se traducen en autos más seguros y capaces. Los ingenieros de Ford trabajan en unidades de potencia de alta tecnología que no solo competirán en los circuitos más exigentes del mundo, sino que también influirán en futuros modelos de la marca, desde la Ranger Raptor hasta la F-150.
El Óvalo Azul vuelve así a un escenario global, recordando a los aficionados la herencia de la marca. Para Ford, la F1 es mucho más que ganar trofeos: es un espacio para perfeccionar la tecnología, inspirar a los equipos y mantener viva la tradición que comenzó hace más de un siglo con Henry Ford, quien convirtió una carrera decisiva en el inicio de un imperio automotriz.
El equipo llega motivado y consciente del desafío. La competencia es feroz, pero la pasión y la dedicación de los ingenieros y pilotos son el motor de esta nueva etapa. Tras 22 años de espera, Ford no solo vuelve a competir: vuelve con un propósito, con innovación y con el objetivo de demostrar que la experiencia en la pista puede mejorar la vida de los conductores en las calles.
Para los aficionados, este regreso significa emoción, historia y tecnología. Para Ford, representa cerrar un capítulo pendiente y abrir otro lleno de oportunidades y avances para sus vehículos y sus clientes.










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